Entre parciales y trámites la verdad es que no había tenido tiempo de sentarme a escribir, y cuando lo tuve dediqué esos minutos al papel de mi borrador de relato. Ahora, a lo que te truje (jaja creo que escuché eso en los Simpsons). El viernes después de haberme dado una vuelta por el CC Islas Malvinas pasé por lo de amigos y me encuentro con mi amigo/rival José Cuervo al cual liquidamos tras un par de shots (seis hasta donde me dio la memoria). Me sentía vivo nuevamente, por primera vez en un par de semanas, y giré hasta alrededor de las cinco de la matina con obvias lagunas mentales, aunque lamentablemente insuficientes dado que recuerdo algunas de las palabras y acciones de mi álter ego, Fabrizio. Paramos en 46 y 7 en plan de bajón y un grupo de posibles quinceañeras estaba revoloteando por el lugar. Algunas de ellas se esforzaban por mantener lo cool aun cuando era evidente que estaban peor que yo, posiblemente por un par de gancias demás o un frizzé caliente, y fracasaban obviamente en el intento. Pero había una que ni siquiera lo intentaba y asi era como ganaba. Mientras comía ese dudoso pedazo de carne con una rodaja de tomate anormalmente grande, pude ver como me observó y ví que me había convertido en un potencial trofeo, "El Mayor/El Viejo". Me levanté y traté de acomodar ideas mientras me iba hasta que finalmente encontré una. Tengo que hacer algo antes de que la juventud se me empiece a escapar del cuerpo.