sábado, 3 de julio de 2010

03/07

Aviso Previo: ficticio

Entre el viento humedo y las luces intermitentes, todos estan arriba de sus arboles esperando que tropiece para sacarme lo que tengo atado con una telaraña. En sus ojos se pueden ver el falso desdeño y la codicia de quien quiere algo y no sabe como usarlo, y en sus respiraciones el aire lleno de hollin se alborota. Camino mirando al piso o al horizonte. Los ególatras no pueden soportar cuando no son los faros y terminan buscando debajo mi caprichoso cabello el refugio que odian dar. Con un expresión esquiva en mi cara doy la sensación de que no les debo nada, y en particular es así. Pero debo muchas y grandes cosas a otros.  La avenida se hace estrecha entre tapados y bufandas. Las miradas ya no sudan rencor y repugnancia y entre los arboles se pueden ver pétalos violetas y la luz del sol. Soy el hijo del concreto y las artes. Soy un paria momentáneo. Soy el alerce entre los abedules, así que piensenme.