Tengo en mi mesa Los Hermanos Karamazov, el ultimo que voy a comprar del autor, y un picazón en mi espalda que va y viene. La cara hinchada por el polen que empieza a flotar y varios gastos no planificados. Mi dedo en el botón de azotea y las zapatillas con marcas del sábado. Pagué el gas y estoy pagando no haberte dado el tiempo que necesitabas.
Volví, en forma de reproches.
PD: primavera las bolas
